Descubre la magia de esta encantadora casa de pueblo del siglo XVIII, impregnada de carácter propio y encanto, que ofrece todo lo necesario para disfrutar de unas excelentes vacaciones. Su ubicación es única, en una tranquila calle a tan solo 45 metros de la playa y a dos minutos a pie de restaurantes y otros servicios locales.
La casa se distribuye en dos plantas y ha sido renovada con mucho gusto y encanto. Ofrece tres dormitorios dobles, dos de ellos tipo suite, amplios porches, sala de billar, piscina privada y garaje para dos coches. Todo ha sido pensado para el descanso y disfrute de nuestros huéspedes.